PP y Vox dejan pasar ocho meses y Talavera afronta las lluvias con los colectores que provocaron inundaciones en febrero

Las lluvias vuelven a Talavera de la Reina y lo hacen con una asignatura todavía pendiente para el Gobierno municipal de PP y Vox: reparar los colectores que quedaron en el centro de la polémica después de las graves inundaciones del pasado mes de febrero. Casi ocho meses después de aquel episodio, y pese a que los trabajos fueron adjudicados el 15 de junio, las obras continúan sin comenzar, según ha denunciado este viernes el Grupo Municipal Socialista. La viceportavoz socialista, Flora Bellón, ha calificado de «incomprensible» que el Ejecutivo que encabeza José Julián Gregorio haya dejado pasar el verano sin ejecutar unas actuaciones que, a juicio de su grupo, deberían haber estado finalizadas antes de que regresaran las precipitaciones. «Han pasado casi ocho meses desde las inundaciones, ¿a qué está esperando el alcalde?», se preguntan desde el PSOE, que advierte del riesgo de que unas nuevas lluvias intensas vuelvan a provocar problemas en las mismas calles y viviendas que ya sufrieron las consecuencias del agua en febrero. Y el precedente no es menor. El pasado invierno, más de un centenar de vecinos del barrio de Entretorres permanecieron durante cerca de diez días afectados por las inundaciones. Como publicó entonces El Plural, documentación elaborada por el propio Ayuntamiento ya había reconocido con anterioridad que la red de saneamiento presentaba problemas importantes. En concreto, el Consistorio había advertido de que el colector Tajo-Portiña estaba colmatado por vegetación, cañas y escombros, dificultando la correcta evacuación del agua. El problema era conocido antes de las inundaciones Aquellos documentos municipales sirvieron además para solicitar ayudas al Gobierno central. Para actuar sobre la red se concedieron 234.000 euros, pero las obras no habían sido ejecutadas cuando llegaron las precipitaciones de febrero. Tras las inundaciones, maquinaria especializada terminó extrayendo del interior de los colectores escombros, cañas y otros restos. La crisis acabó provocando incluso un choque dentro del propio Gobierno local. Preguntado por qué no se había actuado previamente sobre los atascos, Gregorio señaló directamente hacia las áreas gestionadas por sus socios de Vox. «Eso se lo tienen que preguntar ustedes a la Concejalía de Medio Ambiente y a la Concejalía de Medio Rural. Pero lo que en mi mano ha estado, yo lo he hecho», respondió entonces el alcalde, situando el foco sobre dos departamentos controlados por Vox, entre ellos el dirigido por el teniente de alcalde y líder regional de la formación, David Moreno. El episodio evidenció hasta qué punto el problema era conocido dentro del propio Ayuntamiento: había documentación previa que alertaba de los atascos, financiación concedida para intervenir y unas competencias municipales que Gregorio trató de deslindar hacia sus socios de gobierno una vez que las calles ya estaban inundadas. Una gestión marcada por la polémica La actuación del alcalde durante aquellos días acumuló además diferentes controversias. Gregorio anunció públicamente el 6 de febrero que solicitaría medios del Infocam a la Junta de Castilla-La Mancha para ayudar en las labores de achique, pero la petición no se produjo hasta 32 horas después…

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