Sánchez y Feijóo rearman sus estrategias tras el luto por Urda

El luto oficial por las víctimas de Urda ha terminado, pero la tragedia seguirá marcando una precampaña electoral que vuelve al primer plano de la actualidad. Este lunes, Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo retomaron su actividad pública con dos intervenciones que anticipan el escenario de las próximas semanas. A menos de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre, la seguridad ferroviaria y la gestión de los servicios públicos ganan protagonismo en una agenda electoral hasta ahora muy marcada por la vivienda. El presidente del Gobierno busca recuperar la iniciativa política con el anuncio de ayudas y el compromiso de acompañar a las víctimas, mientras el líder del principal partido de la oposición reúne a los suyos para reivindicar la gestión como alternativa a Moncloa. Sánchez reapareció en Barcelona, durante el foro World in Progress, con el anuncio de un paquete de ayudas para las víctimas y sus familiares. Feijóo hizo lo propio desde el cuartel general del Partido Popular, donde reunió al Comité Ejecutivo Nacional para intensificar sus críticas al Ejecutivo, exigir la dimisión de Óscar Puente y reforzar su imagen como gestor. Dos intervenciones atravesadas por el accidente ferroviario que dejó 69 fallecidos y paralizó buena parte de la precampaña desde el pasado miércoles. El presidente del Gobierno comenzó su intervención en el acto organizado por el Grupo Prisa con un sentido homenaje a las víctimas y a sus familias, a quienes prometió acompañar durante todo el proceso de duelo y en los trámites que deberán afrontar. «Vamos a acompañarlas en cada uno de los pasos, pero también en la búsqueda de las respuestas que debemos encontrar a lo que nunca debió suceder», señaló. El primero de esos compromisos llegará este martes, cuando el Consejo de Ministros dé luz verde a un decreto con ayudas económicas, anticipos de indemnizaciones, cobertura mejorada de incapacidad temporal y oficinas de atención integral para los afectados. Un paquete que seguirá el precedente de Adamuz, aunque las cuantías y los requisitos concretos todavía están pendientes de aprobación. Aquel anuncio llegó acompañado del reconocimiento de Sánchez de que la tragedia ha quebrado la confianza de los ciudadanos en la alta velocidad. El presidente asumió el compromiso de recuperarla «cuanto antes» y «cueste lo que cueste». La promesa llega mientras los investigadores tratan de esclarecer las circunstancias de la colisión, con preguntas pendientes sobre las órdenes de circulación, los sistemas de señalización y los procedimientos aplicados aquella mañana. Al hilo de esta reflexión, Sánchez defendió el papel del Estado y reivindicó los servicios públicos ante las emergencias. Tras destacar la actuación de sanitarios, equipos de rescate, fuerzas de seguridad y trabajadores ferroviarios, aseguró que «cuando todo se rompe, lo que nos sostiene es aquello que es de todos». Toda una declaración de intenciones con mensaje dirigido a Génova y Bambú. A partir de esa idea, defendió la inversión pública y cuestionó los recortes asociados a las políticas de austeridad. Este planteamiento tendrá continuidad el martes, cuando el Consejo de Ministros apruebe el…

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