Las disculpas de Kylian Mbappé no han conseguido poner fin a su conflicto con China. La polémica desatada por una broma del delantero del Real Madrid sobre un montaje en el que aparecía caracterizado como Mao Zedong ha escalado hasta convertirse en un problema para el fútbol español. La radiotelevisión estatal china ha confirmado que mantiene suspendidas las emisiones de LaLiga y ha rechazado las explicaciones atribuidas al club blanco, al considerar que no son suficientes para reparar la ofensa. El Centro de Deportes y Juventud del Grupo de Medios de China (CMG) ha asegurado este miércoles que no acepta el argumento de que Mbappé «nunca tuvo intención de ofender» y que sus declaraciones estaban amparadas por su derecho a expresar opiniones personales. El organismo considera que las palabras del futbolista van más allá de la libertad de expresión y sostiene que el Real Madrid, como club al que pertenece, no puede desentenderse de lo sucedido. La respuesta de la televisión pública china ha sido especialmente contundente. Según su comunicado, las declaraciones del delantero «ofendieron al pueblo chino» y «traspasaron límites fundamentales». Además, ha advertido de que no habrá avances mientras el Real Madrid no presente unas disculpas que considere satisfactorias. El conflicto, por tanto, sigue abierto pese a los intentos del jugador y de LaLiga por rebajar la tensión. Una broma que ha acabado en conflicto Todo comenzó durante una entrevista concedida al programa francés The Bridge. Preguntado por el meme sobre sí mismo que más gracia le hacía, Mbappé recordó un montaje que situaba su rostro sobre el de un «dictador chino», una referencia a una imagen de Mao Zedong que circulaba por las redes sociales. El jugador explicó entre risas que acostumbraba a compartir aquella imagen con sus amigos cuando jugaban a videojuegos. No mencionó expresamente el nombre de Mao, pero el montaje al que hacía referencia se difundió rápidamente y provocó una reacción de rechazo en China, donde la figura del fundador de la República Popular conserva una enorme relevancia política y simbólica. Las consecuencias no tardaron en llegar. La televisión estatal suspendió el 26 de octubre las retransmisiones de los encuentros de LaLiga y los contenidos relacionados con Mbappé, además de retirar anuncios protagonizados por el futbolista. A ello se sumó la decisión de tres compañías chinas, Dongpeng, Mengniu y Milkground, de romper sus acuerdos comerciales con el delantero. Ante la dimensión de la polémica, Mbappé publicó el martes un comunicado en francés, inglés y chino para pedir perdón. El jugador reconoció que su comentario había sido desacertado y que había herido a personas tanto en China como en las comunidades chinas de otros países. «No era en absoluto mi intención», explicó el futbolista, que también expresó su profundo respeto por el pueblo chino y su historia. Sin embargo, el mensaje no ha bastado para que la radiotelevisión estatal levante las restricciones. LaLiga interviene para intentar frenar el conflicto La controversia también ha obligado a intervenir a Javier Tebas. El presidente de LaLiga trasladó sus…


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