Esta semana hemos vivido dos hechos cuya interpretación nos hace ver en qué tipo de sociedad vivimos actualmente. El Ayuntamiento de Sevilla ha cedido a través de una empresa pública a la revista Escaparate el usufructo de la Plaza Virgen de los Reyes para que pudiera cercarla y solo así una pequeña élite disfrutara de una gala de premios. Aunque no solo ha sido esta administración la que ha participado, también lo ha hecho la Junta de Andalucía de Partido Popular y Vox. Entre ambas administraciones han puesto el 20% de la financiación de este acto. Unos pocos días después también pudimos ver cómo una persona mayor era expulsada, desahuciada de su casa donde llevaba viviendo más de 70 años por un fondo de inversión que la coaccionó y la obligó a pagar alquiler hasta unos límites a los que no podía llegar, y con la única intención de hacer negocio con esa vivienda con la complacencia de las administraciones de distintos signos políticos. Es decir, hemos vivido dos hechos que evidencian la pérdida de poder público y vital de la gente de a pie en favor de una élite a la que el Partido Popular y Vox pagan las gambas al lado de la Catedral de Sevilla. En la acción política la ultraderecha saca pecho en Andalucía de esa inversión. Según el vicepresidente de Vox en la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, el dinero invertido en la gala de premios ha estado bien invertido por el servicio que la revista Escaparate presta a la ciudad de Sevilla. Al mismo tiempo parece que por fin van a cumplir con esa promesa de recorte de gasto superfluo que tanto han pregonado no sólo en Andalucía sino en otras comunidades autónomas. ¿Cuál va a ser ese recorte? ¿Va a ser en las dietas que cobran los diputados de Vox? ¿Va a ser en las ayudas para el alquiler? ¿O va a ser en los altos cargos que han batido récord este año en la Junta de Andalucía? Pues no, el recorte va a llegar en financiación a los sindicatos. Es decir, más desprotección para los trabajadores. Al mismo tiempo la ultraderecha se ha negado a abrir una comisión de investigación en el parlamento para esclarecer qué ocurrió con los casos de cribados de cáncer de mama en Andalucía, una promesa electoral que realizó para la campaña del 17 de mayo. Mientras tanto en Andalucía en 2025 fue la segunda comunidad en la que más desahucios se realizaron. Al mismo tiempo es la comunidad donde más sube el precio de la vivienda asfixiada entre la proliferación sin límite de pisos turísticos y además de la cantidad de viviendas vacías que tenemos. Lejos de aplicar la ley estatal para recibir financiación, declarar zonas tensionadas o limitar los precios de la vivienda, el Partido Popular y Vox parece que quieren seguir tensando a una población que ya está al límite con el único objetivo de continuar desgastando al Gobierno Central.


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