PP y Vox convierten la sesión de control a Moreno en el Parlamento en un debate monográfico contra Sánchez

Este miércoles se ha celebrado en Andalucía la primera sesión de control al presidente de la Junta de Andalucía de la legislatura. Una legislatura que nació en junio tras la rúbrica del pacto entre PP y Vox, el cuarto que se da en una autonomía después del alcanzado en Extremadura, Aragón y Castilla y la Mancha. Sin embargo, esta sesión de control ha sido un tanto descafeinada. No porque la oposición no tuviera temas sobre los que fiscalizar la gestión autonómica. Todo lo contrario. Ha sido unánime la crítica de los tres partidos de izquierda y su elección de temas. Por orden: el pacto «negacionista» con Vox, gestión de incendios forestales, escándalo en la principal productora de Canal Sur, ADM, la cesión de políticas de violencia de género a Vox, sanidad, el «caos» educativo de inicio de curso… todo ello ha sido vertido por los portavoces de la oposición: Antonio Maíllo (Por Andalucía), José Ignacio García (Adelante Andalucía) y María Jesús Montero (PSOE-A). A pesar de ello, la sintonía entre los socios de gobierno ha opacado toda esta cascada de críticas, y se han dedicado sin pudor, con una bancada de oposición atónita, a criticar sin ton ni son al Gobierno de Pedro Sánchez. PP y Vox, el nuevo encuentro Atrás quedaron esas sesiones de control en las que la ultraderecha acusaba al PP de «ser lo mismo que el PSOE». Entonces, Vox era la única -y pura- alternativa a lo que consideraban un corrosivo intercambio de poderes entre los dos principales partidos. Eso fue así hasta incluso la penúltima sesión de control que se celebró el pasado 11 de marzo. Entonces Vox criticaba las políticas sanitarias de Moreno Bonilla, su gestión forestal, se ponía de lado del cuerpo docente… una sesión de control después -y un pacto de Gobierno mediante- la realidad ha cambiado por completo. «Quiero mostrarle mi enhorabuena (…) por volver a ser presidente por tercera vez consecutiva (…) y mostrarle en público que esta portavocía va a ser exigente, leal y defensora del pacto suscrito». Así comenzaba su intervención el portavoz de Vox, Javier Cortés. En una primera y breve intervención, el de Vox enunció algunas de las intenciones que la nueva Junta pretendía instalar en nuestro territorio. Entre ellos, ensalzó la famosa prioridad nacional, gracias a la cual se convertirá en «realidad», aseguró, que «quienes están teniendo que decidir entre llenar la nevera o pagar la luz» ven en este Gobierno que les «prioriza». Tras él le llegó el turno al presidente de la Junta, donde ya sacó al ‘elefante en la habitación’; Sánchez. Previamente, el líder del PP andaluz ya había recurrido a él cuando los grupos de oposición habían criticado su gestión de los asuntos mencionados anteriormente. Sin embargo, ahora lo hacía ante su nuevo socio: «Nos enfrentamos a la enorme incertidumbre del Gobierno de Sánchez (…) sin capacidad de reacción ante los graves problemas que sufre España». Esto provocó en Cortés una suerte de virulenta reacción, que le llevó a monopolizar su…

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