Page anuncia más deducciones para las familias frente al discurso del PP sobre una región "asfixiada a impuestos"

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado este viernes una nueva ampliación de las deducciones fiscales destinadas a aliviar a las familias los gastos derivados del comienzo del curso escolar, una medida que vuelve a contrastar con el discurso que viene manteniendo el presidente regional del PP, Paco Núñez, quien durante los últimos meses ha presentado reiteradamente a Castilla-La Mancha como un «infierno fiscal» en el que familias, autónomos y empresas estarían «asfixiados a impuestos». El anuncio lo ha realizado García-Page durante la inauguración de la residencia de mayores Virgen de la Loma, en Campillo de Altobuey, donde ha avanzado que el Ejecutivo autonómico pretende ampliar un 25% la base de contribuyentes que actualmente pueden acogerse a las deducciones vinculadas al inicio del curso. A ello se sumará una nueva deducción destinada específicamente a las familias que tengan a su cargo alumnos con una discapacidad superior al 65%. «Somos de las pocas autonomías que damos deducciones fiscales para ayudar a las familias al comienzo del curso, pero no nos vamos a conformar», ha señalado el presidente regional, quien ha defendido que utilizar la política tributaria para apoyar especialmente a quienes tienen mayores dificultades económicas «es lo que hace que funcionen las cosas». Castilla-La Mancha ya contempla actualmente distintas deducciones autonómicas relacionadas con la educación y la familia. Entre ellas figura la posibilidad de desgravar gastos de libros de texto, así como el 15% de determinadas cantidades destinadas a enseñanza de idiomas, clases de refuerzo, acceso a nuevas tecnologías o estudios fuera del municipio de residencia. La normativa regional también contempla deducciones por guardería, nacimiento o adopción, familia numerosa, familia monoparental y discapacidad. El «infierno fiscal» que denuncia Núñez La nueva medida llega precisamente después de meses en los que Paco Núñez ha situado la fiscalidad en el centro de su ofensiva política contra García-Page. El dirigente popular llegó a asegurar el pasado mes de abril que el Ejecutivo socialista había convertido Castilla-La Mancha en un «infierno fiscal para familias, autónomos y empresas», contraponiendo el modelo regional con el de comunidades gobernadas por el Partido Popular. No fue una declaración aislada. El 4 de mayo, Núñez reclamó directamente «acabar con la fiscalidad abusiva» de Castilla-La Mancha y sostuvo que la presión tributaria estaba perjudicando a familias, agricultores, autónomos y pequeños empresarios. Ese mismo día anunció que, si llega al Gobierno regional, acometerá una reforma del IRPF y una bajada fiscal que el PP cifra en cerca de 400 millones de euros. Solo tres días después volvió a acusar a Page de mantener a los castellanomanchegos «asfixiados a impuestos», una línea argumental que el PP regional ha repetido de forma habitual durante 2026. El anuncio de García-Page introduce así un elemento incómodo en ese relato. El Gobierno autonómico no plantea ahora una subida impositiva, sino ensanchar el número de familias que pueden reducir su factura fiscal a través del IRPF y sumar una nueva ventaja para hogares con menores con discapacidad. Durante su intervención, Page también ha vinculado estas medidas…

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