El caos del PP de Velázquez con las escuelas infantiles deja a cientos de familias de Toledo pendientes de una solución

La falta de previsión del Gobierno del ‘popular’ Carlos Velázquez amenaza con convertir el inicio del curso de las escuelas infantiles municipales de Toledo en un auténtico quebradero de cabeza para cientos de familias. A dos semanas del inicio del curso, la empresa que durante los últimos 15 años ha gestionado los tres centros municipales ha rechazado la solución temporal que le había ofrecido el Ayuntamiento, mientras sigue sin resolverse definitivamente quién se hará cargo del servicio. Servicios Infantiles La Casita de Chocolate S.L. ha comunicado formalmente a las familias que no asumirá desde el próximo 1 de septiembre la gestión provisional propuesta por el Consistorio, gobernado por PP y Vox. El Ayuntamiento pretendía encomendarle temporalmente el servicio durante un periodo aproximado de seis meses, o hasta que pueda resolverse la licitación que continúa pendiente. La empresa considera que gestionar durante unos meses un servicio educativo dirigido a niños de cero a tres años resulta organizativamente inadecuado y puede generar todavía más inestabilidad. «Estamos dispuestos a continuar durante el curso completo, siempre que exista un marco jurídico y económico viable que permita trabajar con estabilidad, responsabilidad y garantías», ha trasladado a las familias. El problema es que la situación no ha aparecido de la noche a la mañana. El Ayuntamiento de Toledo conocía desde hace meses que debía resolver el futuro de las tres escuelas. En febrero se acordó la resolución de los contratos con La Casita de Chocolate y no fue hasta el 15 de abril cuando la Junta de Gobierno Local inició, como asunto de urgencia, el expediente para contratar nuevamente la gestión por cerca de cuatro millones de euros. El contrato planteado tenía dos años de duración y otros dos de posibles prórrogas. La licitación terminó posteriormente paralizada por un recurso presentado por la propia concesionaria ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales. El concejal de Educación, Daniel Morcillo, reconocía a finales de julio que la resolución podría no llegar hasta septiembre o incluso octubre. Si el recurso prospera, habría que volver a sacar la licitación; si se desestima, el procedimiento podría continuar. Es precisamente ese escenario el que ha llevado al Gobierno de Velázquez a buscar ahora una salida provisional a contrarreloj. Una solución que La Casita de Chocolate no acepta y que el Ayuntamiento pretende ofrecer a alguna de las otras empresas que concurrieron al procedimiento. Hasta dos empresas distintas en seis meses La consecuencia puede ser especialmente llamativa. Si otra compañía acepta hacerse cargo temporalmente de las escuelas y posteriormente no resulta adjudicataria del concurso definitivo, los centros podrían tener dos cambios de empresa gestora en apenas seis meses. Una circunstancia nada menor cuando se trata de tres escuelas que atienden a niños de entre cero y tres años y en las que el comienzo del curso implica organizar periodos de adaptación, entrevistas familiares, horarios, alimentación, personal, metodología educativa y numerosos aspectos administrativos. La propia empresa ya había advertido el 31 de julio de que desconocía quién gestionaría las escuelas desde septiembre, cuál…

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