El efecto de la regularización extraordinaria de migrantes ha quedado patente en los datos de afiliación a la Seguridad Social y paro del mes de julio. El número de personas trabajando ha crecido en 41.727 personas y los desempleados han aumentado en 19.517, dado que han aflorado empleos de la economía sumergida y personas con papeles en regla han podido acceder a puestos de trabajo, pero a la vez ha aumentado el número de demandantes de empleo que, hasta ser regularizados, no podían inscribirse en las oficinas del SEPE. El Colectivo Sin Empleo Anterior es el que más crecido, con 8.268 personas (+3,65%), aspecto clave que lleva a Trabajo a atribuir el aumento del paro directamente a la regularización. La ganancia de derechos de muchos migrantes ha evidenciado su deseo mayoritario de buscar un trabajo, de igual manera que el fraude de ley en el que muchos empresarios les tenían contratados. Con todo, ya son más de 3,5 millones de trabajadores extranjeros (15,6% de total), 66.000 más que en junio y 420.000 más que hace un año. Hipocresía con los datos El peso de las personas migrantes en el empleo, y a su vez en las cotizaciones y pago de impuestos, es cada vez mayor. Expertos laboralistas y empresarios interesados defienden esta mano de obra, muchas veces despersonalizándola y equiparándola a mera maquinaria, aludiendo a la necesidad de migración para el empleo; pero, a la par, desde las formaciones políticas afines a la patronal, Partido Popular (PP) y Vox, demonizan la medida, pese a que presidente como José María Aznar también las asumió, y vierten comentarios racistas y xenófobos. Y aunque, según el refranero español, soplar y sorber, no puede ser; cuando llega la publicación de los datos de empleo, cada mes sin fallo, los presidentes autonómicos del PP salen en tromba a presumir de una evolución que principalmente responde al cambio de paradigma laboral desatado por la reforma de 2021 y que sería incomprensible sin la inmigración. Una de las más habituales es la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que este martes no ha faltado a su cita. La región madrileña ha incrementado su paro en julio, siguiendo la dinámica nacional de aumento de demandantes de empleo migrantes, pero también ha perdido número de afiliados, rompiendo con la tónica del país. No obstante, la baronesa del PP ha celebrado «la mayor cifra de personas trabajando en un mes de julio», pues el total sí ha crecido con respecto al año anterior. «Sigue siendo la región que más empleo crea en términos absolutos este año», ha presumido. Lo que ha olvidad mencionar la presidenta madrileña es que, tan solo en julio, su región ha sumado 51.844 trabajadores migrantes al sistema gracias a la regularización, siendo la que más se beneficia de este aspecto. Más de 50.000 personas, a las que ha atacado, insultado, demonizado y relacionado directamente con la delincuencia, que pasarán ahora a desempeñarse legalmente y a aportar de forma completa a las arcas madrileñas…


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