El Partido Popular mide cada uno de sus pasos, consciente de que un error en el panorama político actual se paga muy caro. Con un ciclo electoral decisivo cada vez más cerca, en Génova asumen el reto de articular un cartel potente, que pasa por elegir a sus mejores bazas para cada comunidad autónoma. El poder regional que ostenta el PP no corre peligro en general, pero hay una baronía en la que las facturas del pasado atemorizan a la dirección nacional con perder el Gobierno: la Comunidad Valenciana, sin duda la región en la que las encuestas están más apretadas. Génova todavía no ha decidido –o, al menos, no lo ha hecho público- sobre quién debe ser su candidato para intentar revalidar la presidencia de la Generalitat, ahora en manos de Juanfran Pérez Llorca. Las autonómicas de mayo de 2027 se plantean allí como un desafío, para el que un sector cada vez más grande de la formación cree que el actual president no es el mejor candidato. En el PP valenciano esperan impacientes la decisión de la dirección nacional, que respalda a Pérez Llorca, pero no termina de levantar el pulgar. El secretario general popular, Miguel Tellado, sembró más dudas que certezas al elogiar la gestión del dirigente valenciano, «avanzando en la reconstrucción y creando empleo», pero sin confirmar que será él quien lidere las listas en las próximas elecciones. Crecen las críticas a la falta de liderazgo de Pérez Llorca Esto impacienta al sector crítico, que ve en el president a un candidato válido, pero que «no tiene liderazgo», según publica El País citando a fuentes internas. El exalcalde de Finestrat llegó al Palau de la Generalitat en diciembre, tras la tardía renuncia del responsable del Consell durante la DANA, Carlos Mazón. De ahí viene el miedo que ronda al PP regional, que teme que la factura de los 231 muertos en la provincia y el fantasma del expresident –anclado aún a su escaño en Les Corts-, superen a Pérez Llorca. La gestión de la DANA sigue lastrando irremediablemente al PP en los sondeos. La formación sigue estando primera en los sondeos, pero el auge de Compromís y el terreno ganado por Vox amenazan su victoria. Es por ello, por lo que los populares valencianos esperan impacientes el Congreso regional, que atrasa Génova. En la baronía creen que cada minuto que pasan en la incertidumbre juega en su contra, ya que la ciudadanía percibe la falta de claridad. Pero es que, en el caso del PP, no es solo una percepción. El principal problema para Pérez Llorca es que ni en sus propias filas le perciben como un candidato fuerte, que mantiene la presidencia del Consell sin haber pasado por las urnas, ni a nivel autonómico ni dentro del partido. El president, por su parte, es consciente de esta realidad, y se encomienda a lo que sea que decida Génova: «Cuando llegue el momento de decidir, acataré lo que se me diga», dijo ante Tellado. Camps gana…


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