La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, intensifica -más si cabe- sus ataques contra Pedro Sánchez. La lideresa regional ha convertido definitivamente su cruzada contra Moncloa en el eje central de su discurso. Es algo que ya viene ocurriendo desde hace años, pero que de un tiempo a esta parte no solo forma parte de un discurso en público, sino que la responsable regional lo sostendría también en privado. Sería una convicción profunda, según apuntan testigos al diario El País. Casos concretos La baronesa está aprovechando que en los últimos meses, semanas y días ha habido informaciones concretas contra ex dirigentes del PSOE como el que fuera ministro de Transportes, José Luis Ábalos, o la investigación en torno al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, así como el bautizado caso Leire para arremeter contra el Ejecutivo. De su lado, Ayuso intenta defenderse de los últimos escándalos de su novio, Alberto González Amador. A su juicio, que el presidente del Gobierno relacione a su pareja o a su hermano con la corrupción forma parte de una «Operación de Estado» para acabar con ella, tal y como pronunció la semana pasada en El Programa de Ana Rosa y repetiría de puertas hacia dentro. Para el entorno de la presidenta, es mucho más grave lo que está ocurriendo alrededor de Sánchez que la investigación a Alberto González Amador, quien, por otro lado, todavía tiene que ser juzgado por evasión fiscal mientras se desarrolla en paralelo otra investigación. El empresario se sentará en el banquillo, presumiblemente, el año viene, si bien está por ver al fecha, pues hacerlo antes de las elecciones autonómicas -aunque no es lo que está sobre la mesa- podría suponer un desgaste para la imagen de Ayuso. En Sol no se muestran preocupados por ello y, sobre todo, dicen que no tiene nada que ver con la presidenta a pesar del enriquecimiento que se produjo en su favor cuando ya era novio de Ayuso. El argumento que esgrimen es totalmente opuesto cuando se trata de la mujer o el del hermano del secretario general de los socialistas. Asimismo, mantienen que les pareció muy fuerte escuchar a Sánchez en el Congreso de los Diputados hablar del González Amador y de Tomás Díaz Ayuso, señalándoles por presuntas corruptelas, pero defienden que el responsable de Moncloa tiene problemas mayores ahora mismo. Una figura clave Para la batalla diaria, la política del PP sabe de quiénes rodearse, y en esa lista no podía faltar el nombre de su jefe de gabinete, Miguel Ángel Rodríguez. A MAR, como se le conoce coloquialmente, no le importa decir que la Agencia Tributaria «debería ser dinamitada» nada más conocerse un informe de Hacienda, o tratar de desacreditarlo mezclando fechas y dando datos para descontextualizarlo. Es verdad que los bulos le suponen un desgaste, pero voces del Gobierno regional mantienen que no le importa. Rodríguez sabe cómo hacerlo y utiliza para ello, principalmente, las redes sociales. De un lado Whatsapp, donde responde con un lenguaje formal, normalmente…


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