Las cosas de palacio van despacio, dice el refrán, y en San Telmo parecen estar ocurriendo según este popular dicho. La negociaciones entre PP y Vox se están produciendo, pero escasos detalles se conocen sobre ellas, suponiendo esto que, al mismo tiempo, surjan dudas de si avanzan a buen ritmo o se encuentran encalladas. No obstante, tiende a darse más una perspectiva de lentitud que de un progreso notorio, tanto por la escasa información que está habiendo sobre la formulación del posible pacto como porque restan escasos días para que se deba proponer un candidato al Parlamento y no parece haber consensos firmes entre ambas formaciones. Si las negociaciones ya venían avanzando lentamente y pudiendo ser complicadas para Moreno Bonilla, quien necesita obligatoriamente el apoyo de Vox para gobernar, la entrevista que Alberto Núñez Feijóo concedió a Pablo Motos en El Hormiguero ha podido tornarse más una zancadilla que un impulso para alcanzar un acuerdo. El líder de los populares andaluces, que no atiende preguntas de los periodistas desde hace semanas (un ejercicio de limitación al ejercicio de la prensa que no es novedad pues se ha venido produciendo en numerosas ocasiones a lo largo de su mandato), venía intentando alcanzar un pacto por el cual los de Abascal le concedieran su apoyo, pero no formaran parte del Ejecutivo autonómico. Una posición que Moreno Bonilla viene manteniendo y que traslada a Vox al entender que su victoria en Andalucía fue más holgada que la que lograron los cabezas de lista del PP en Aragón, Castilla y León o Extremadura. No obstante, si ya podía estar resultando complicado defender esta postura por lo esencial que se torna el apoyo de los de Abascal para el popular andaluz, como por el hecho de haber conformado una coalición en los territorios mencionados, las palabras de Feijóo pueden haber vuelto más difícil si cabe esta negociación, ya que en la entrevista se mostraba abierto a conformar un Gobierno nacional junto a Vox. De esta manera, el líder nacional de los populares pasaba a condicionar de manera notable las conversaciones que están teniendo lugar en Andalucía, ya que, en esta política actual en la que los acuerdos autonómicos tienen enorme peso nacional, los pactos llegan a ser conformados, en muchos casos, más en Madrid que en el territorio sobre el que se van a implementar los puntos consensuados. En este contexto, las negociaciones entre populares y Vox se están desarrollando bajo una premisa compartida, no siendo otra que buscar la máxima discreción. «El único acuerdo es la discreción», resumió esta semana la portavoz de la Junta, Carolina España, reflejando el hermetismo con el que ambas formaciones están abordando unos contactos de los que apenas han trascendido detalles. Mientras el PP mantiene un apagón informativo casi total, Moreno Bonilla se limita a trasladar mensajes de optimismo y a dejar caer que el entendimiento entre ambas partes parece cada vez más probable. Sin embargo, la principal incógnita sigue siendo el alcance del eventual acuerdo. Mientras Moreno Bonilla…


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