Moncloa sospecha que el coqueteo de Junts con PP y Vox está vinculado a la amnistía

Las placas tectónicas del Congreso de los Diputados se están moviendo cada vez más últimamente. Y sin que ello signifique todavía un seísmo, lo cierto es que Junts per Catalunya, otrora muy distante al Partido Popular, se encuentra cada vez más cómodo votando en la misma línea que los de Alberto Núñez Feijóo e incluso que los de Santiago Abascal y defiende, al igual que ellos, la necesidad de un adelanto electoral, aunque todavía sigan lejos del mecanismo de la moción de censura. Feijóo ya lo decía en El Hormiguero: «Hay cosas que se están moviendo», entre ellas, las posiciones de los neoconvergentes. El Gobierno es consciente de esto, y según publica este sábado El País, esta protoalianza de partidos conservadores está directamente relacionada con el escenario que se abrirá del 16 de julio en adelante, cuando se conozca la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la ley de amnistía. El sentido del voto de Junts en la Cámara Baja es, actualmente, una incógnita. En función de cada Pleno, cada semana y cada asunto a tratar varía, no tiene una postura prefijada ni unos socios fijos, y menos desde que rompiera sus relaciones con el Gobierno y con la mayoría de investidura tras considerar incumplidos los acuerdos de legislatura. Su voto es imprevisible y se mueve indistintamente en el tablero parlamentario, pero recientemente su posición se está angulando hacia los sectores conservadores del Hemiciclo, votando sin miedo en el mismo sentido que PP y Vox y haciendo las mismas demandas electorales que ellos. Para muchos, esto significa algo. En el último pleno de esta semana, los siete parlamentarios juntaires votaron con el bloque de investidura en dos decretos de interés general y para dos leyes, pero también se unieron al PP en la votación de la moción sobre la debilidad del Ejecutivo en la que la Mesa del Congreso vetó la votación para requerir al presidente, Pedro Sánchez, que convoque las urnas ya. Junts juega en una posición ventajosa en este sentido, ya que puede abstenerse sobre ese tipo de propuestas en el Senado (donde el PP goza de mayoría absoluta y el sentido del voto del resto de partidos no es tan relevante) o el Parlamento catalán, pero votar a su favor en el Congreso. En este mandato, ha apoyado siete mociones o proposiciones no de ley firmadas por el PP sobre diversos asuntos, seis de ellas desde que rompiera con el Ejecutivo. En esta XV legislatura han votado en la misma línea que el PP en 13 reales decretos de contenidos sociales, y en seis de esos casos se han sumado también a la ultraderecha. Tomando posiciones A nadie ha de sorprender la posición del partido de Carles Puigdemont en las cuestiones sociales y económicas ni su sentido del voto, pero ahora son especialmente fáciles de señalar. Alberto Núñez Feijóo y otros dirigentes del Partido Popular acostumbran a cargar duramente contra los socios del Gobierno por los casos de corrupción que afectan al…

×