Feijóo ha venido a repetirse a 'El Hormiguero': más azotes contra el Gobierno, Zapatero y RTVE

Con un mensaje a Ilia Topuria tras perder su combate. Así arrancaba Alberto Núñez Feijóo su última visita a El Hormiguero. Sin embargo, se podría decir que esto fue lo más ‘rompedor’ de la entrevista, ya que, a partir de ese momento, más de lo mismo: azotes contra el Gobierno, Zapatero y hasta TVE. El líder del Partido Popular (PP) prometió que su intención es que España vuelva a ser un «gran país», por lo que desplegó su pergamino y empezó a enumerar propuestas, como la que de que no repartirá pobreza. «Te echas la siesta y al levantarte hay otro escándalo», se la ponía botando Pablo Motos, que no apretó en ningún momento a su invitado. Feijóo se había aprendido de memoria la cuenta: «15 sumarios, 19 delitos, 94 imputados y todo esto supone 1800 años de cárcel con el Código Penal en la mano». Y, así, el gallego comenzó a replicar el argumentario que entona desde el Congreso de los Diputados, en los coloquialmente conocidos como ‘canutazos’ con la prensa o en cualquiera de sus entrevistas. Objetivo número 1: el Gobierno. El presidente de los populares prometió que, de llegar al Ejecutivo, devolverá «la decencia» a la política. «Devolver a la política lo que la mayoría de los años ha tenido», decía, criticando, por ejemplo, la gestión que hace del dinero el sistema público. Pablo Motos le preguntaba qué espera encontrarse en las arcas del Estado si ganase unas hipotéticas elecciones y, de nuevo, el de Génova cargaba contra el Gobierno de Sánchez, al que acusó de ser «experto en cuentos y no en cuentas» mientras criticaba la presión fiscal a la que están sometidos los españoles. Objetivo número 2: el PSOE. El presentador también iba a poner sobre la mesa algunos de los casos que salpican al entorno socialista, como la investigación a Leire Díez. «Al principio nos lo tomábamos a broma y luego ha resultado que tenía una libreta donde apuntaba todo y todo lo que dice la libreta está resultando ser verdad. ¿Hacia dónde va esto?», preguntaba Motos. Feijóo se refirió al caso como «el más simpático» de los que, para él, tocan al PSOE y replicó palabra por palabra la línea que el partido está llevando desde hace semanas con las «cloacas» o «P.S.». Él mismo, que defendió no saber a qué se dedicaba Marcial Dorado cuando veraneaban juntos, arremetía contra Sánchez afirmando que tenía que ser consciente de las maniobras de Díez, así como de los casos de corrupción que rodean al partido. Para cerrar su análisis, calificó la presunta trama como un «atentado al Estado de Derecho». Y de oca a oca, el objetivo número 3: Zapatero, al que nombró «la joya del sanchismo». Feijóo sostuvo que el expresidente del Gobierno fue «una especie de Gandhi español, el referente moral de Sánchez» y lo acusó de estar «buscando» un «jeque árabe, a ser posible muerto» para que no pueda «desmentir» el origen de las joyas encontradas por la UDEF durante el registro…

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