El hecho de que la diputada del Partido Popular Ana Belén Vázquez haya mostrado un bote de gas pimienta en el Pleno del Congreso de los Diputados, se haya procedido a su expulsión del Hemiciclo, y la polémica haya desencadenado en el vertido del producto en los baños de la Cámara por parte de un trabajador del mismo partido, no ha quedado en este punto. La consecuencia principal de este episodio ha declinado en que una trabajadora de una de las cafeterías de la Cámara Baja ha recibido la baja médica por «intoxicación». Según ha avanzado elDiario.es al respecto, además de ésta, otra segunda trabajadora eventual ha presentado una denuncia formal por haberse visto afectada por este gas. Los hechos se han desencadenado cuando la diputada popular ha mostrado durante el debate parlamentario con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el bote de spray pimienta con motivo de la crisis de Ceuta y que sus ciudadanos han tenido que recurrir a esta herramienta en clave de protección frente a los migrantes, según ha defendido. Al acabar la discusión parlamentaria, la presidenta del Congreso, Francina Armengol, ha llamado al orden aludiendo al artículo 101 del Reglamento del Congreso que impide exhibir armas en sede parlamentaria y argumentando que un bote de gas pimienta es considerado como «un arma» según el Registro de Armas: «Le ruego que salga del Hemiciclo y deposite lo que ha enseñado porque esto no puede plantearse en la casa de la soberanía del pueblo y en la casa de la democracia. Lo que no dejaríamos hacer a nadie en esta casa no lo puede hacer un diputado que tiene que representarles». Posteriormente, la diputada le ha pedido a un trabajador del PP que se hiciera cargo del objeto antes de enviarlo a dependencias policiales. De esta manera, el mismo trabajador ha reconocido después haber vaciado el contenido del gas tóxico en uno de los baños de la Cámara Baja para que el envase quedara vacío, lo que ha declinado en que la Policía haya tenido que acordonar los baños, una de las cafeterías y más espacios por la expansión del gas pimienta. La zona afectada se consideraba irrespirable, hasta el punto de que una mujer que estaba en el baño ha tenido que ser atendida y, según la presidencia de la Cámara, ha habido una decena de personas intoxicadas. Minutos después del incidente en el Pleno llegó la primera señal de alerta, a las 10.26 horas, al detectarse gas en uno de los baños situados en un pasillo del edificio del número 36 de la Carrera de San Jerónimo. Allí, una señora que estaba en el baño tuvo que ser atendida por los vómitos que le había provocado el fuerte olor a gas que salía del mismo. Esa primera afectada formaba parte de una delegación de Mauritania que se encontraba de visita en la Cámara, informaron fuentes parlamentarias. La Policía del Congreso avisó a Armengol de lo sucedido y se informó por consiguiente a los grupos parlamentarios…


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