La inteligencia artificial alcanza cada vez más áreas de la vida. Y la sanidad no iba a ser una excepción. Llegada para facilitar el trabajo, puede acarrear beneficios, pero también plantea serias dudas sobre su funcionamiento y entraña riesgos con su puesta en marcha. La relación con la IA en el caso de la sanidad es, además, especialmente doble, ya que no afecta solamente al día a día de los profesionales, sino que también tiene consecuencias sobre los pacientes. El ‘Barómetro Sanitario 2026’, elaborado por el Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas; el conocido coloquialmente como CIS sanitario, incluye por primera vez datos sobre el conocimiento y el uso de tecnologías sanitarias que, en esta primera toma de contacto, no son demasiado halagüeños. Un 48,1% de la población, «totalmente incómoda con la IA» Según las cifras del estudio realizado por el centro de José Félix Tezanos y el departamento de Mónica García, el 61,3% de la población encuestada conoce la IA aplicada a la salud, si bien la opción de hablar con ella durante una consulta médica obtiene la valoración media más baja, con tan solo 3,28 puntos sobre 10. Asimismo, un 48,1% de la ciudadanía reconoce que se siente «totalmente incómodo» ante la posibilidad de utilizar inteligencia artificial. También recibe una valoración baja el seguimiento de una enfermedad por un asistente virtual con IA, de nuevo con una puntuación por debajo del cuatro (3,49). Es cierto que la población se muestra menos reticente a la interpretación de radiografías con esta herramienta o a las operaciones quirúrgicas realizadas mediante robots, si bien también las suspenden, con un 4,45 y un 4,26 sobre diez, respectivamente. ElPlural.com ha preguntado por este tema a Ángela Hernández, portavoz de Amyts, sindicato mayoritario entre los médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid, para que ofrezca una radiografía general de la situación de los espacios sanitarios madrileños en los que se ha implantado la IA o espera hacerse, dado que la presidenta de la región, Isabel Díaz Ayuso, lleva años asumiendo un tono triunfalista con la tecnologización de la sanidad. Cabe destacar que, en este tiempo, los anuncios de Madrid que implican la utilización de la inteligencia artificial no han estado exentos de polémica. Un ejemplo de ellos es su implantación para la transcripción de conversaciones entre doctores y pacientes, pero hay otros que, sobre la mesa, parecen más ambiciosos. Así las cosas, la Comunidad de Madrid ha presentado en los últimos meses un proyecto de telemedicina para el control clínico continuo de personas cardíacas y, previamente, Ayuso había anunciado desde Estados Unidos la creación de un laboratorio de datos centralizados para mejorar la gestión pública, la alerta temprana de epidemias y el seguimiento de tratamientos oncológico o enfermedades raras. «Serias dudas» sobre cómo se está ejecutando en la Comunidad de Madrid Hernández considera que la IA «puede ser muy útil para agilizar procesos como listas de espera», pero demuestra «serias dudas de que implementada como se está haciendo en algunos hospitales…


Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.